Dirección de Formación Académica

(Retos presentes y futuros)

Fecha: 30 de Junio de 2020

Edición: Junio 2020 No. 23

Efraín Mejía | Vida estudiantil | Visto 804 veces

Life is complicated already, let us simplify it (la vida ya es complicada, simplifiquémosla). Así comenzó el curso de películas delgadas impartido por un renombrado científico, el Dr. H. A. Macleod, en 2001 en el Centro de Investigaciones en Óptica A.C. (CIO). Él explicó cómo la luz se propaga dentro de los materiales utilizando a los átomos de un vidrio como antenas individuales que reciben las ondas electromagnéticas de luz y las retransmiten al siguiente átomo, éste al siguiente, y así sucesivamente. Sobre esa imagen simple prosiguió de una manera amena hacia las relaciones matemáticas que representan los fenómenos involucrados en el tema. Jamás había tenido un curso que pareciera tan simple, así lo hacía el doctor Macleod. Para quien esto escribe, acostumbrado a memorizar relaciones matemáticas complejas que describen fenómenos físicos, este estilo de la simplificación tuvo mucho sentido. Desde entonces he tratado de aplicarlo en mis cursos; no estoy seguro be haberlo logrado, pero sigo trabajando en ello. En mi experiencia de más de 20 años como profesor investigador he llegado a la conclusión que poco importan los foros, comités de mejoras de programas, etc. sin el impulso básico que es el compromiso del profesor; una vez cumplido esto, bienvenidas las mejoras. Es imperativo reforzar la cultura del buen docente, el que da prioridad a la enseñanza, el que se prepara, el que establece y cumple reglas claras y justas para evaluar a sus estudiantes. Este tipo de profesor es el que nunca olvidamos, el que incluso imitamos, el que inspira.

El día 1o. de mayo del 2020 tomé posesión como Director de Formación Académica de esta Institución. A poco más de un mes en el cargo sólo puedo hacer un borrador de los retos y compromisos; Los objetivos claros son: 1) Internacionalizar aún más nuestros dos programas de competencia internacional [Maestría y Doctorado en ciencias (Óptica)]; 2) Elevar nuestro programa de Nivel Consolidado hacia Competencia Internacional [Maestría en Optomecatrónica (MOPTO)]; 3) Elevar los niveles de dos programas compartidos con otros centros: Posgrados Interinstitucionales en Ciencia y Tecnología (PICYT) uno de Maestría y otro de Doctorado, el primero en Nivel Consolidado y el segundo en Reciente Creación.

Por otro lado, uno de los compromisos más importantes consiste en lograr un mayor involucramiento estudiantil en la toma de decisiones. En relación a los retos bajo las condiciones actuales de la pandemia COVID-19, hemos aprendido y seguimos madurando en el uso de las plataformas para impartir nuestros cursos a distancia; en este sentido, hemos aumentado nuestras capacidades que se pueden expandir a la oferta futura de cursos en línea. Otro reto derivado de esta situación es la emisión digital de grados académicos (Títulos). En cuanto a los cursos con alto contenido experimental, difícilmente reemplazables por cursos en línea, éstos han sido aplazados, por lo que tenemos esta “deuda” que debemos cubrir en cuanto regresemos. En este sentido, en el Comité Académico estamos trabajando para flexibilizar los requisitos de egreso de nuestros estudiantes; esto es necesario porque cuando regresemos a la “nueva normalidad”, podríamos llegar a una falta de espacios debido a las condiciones de sana distancia; no será fácil alojar a estudiantes rezagados por la pandemia, además éstos ya no tendrán becas. En relación al nivel académico de nuestros egresados, es indiscutible que está a la altura de estándares internacionales; esto siempre ha sido nuestra fortaleza bien reconocida dentro de los centros CONACYT; nuestros estudiantes egresan con un nivel suficiente para ser miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y quienes continúan en la investigación en menos de 5 años alcanzan el nivel 1 del SNI. En cuanto a la afectación económica por la crisis mundial en que estamos inmersos, las becas que han sido mayormente afectadas son las de apoyos a actividades de pregrado: tesis de licenciatura, estadías, servicio social, etc. así como la movilidad de nuestros estudiantes para realizar actividades en el extranjero. Un aspecto adicional de remuneración social consistirá en implementar un programa de Servicio Social para nuestros estudiantes. Además, requeriremos de la realización de estudios de mercado que permitan adecuar nuestros programas al entorno; esto va de la mano con el seguimiento de nuestros egresados con el fin de generar sinergias de colaboración. La necesidad de incrementar la oferta de cursos se llevará a cabo compartiendo cursos entre nuestros programas. En relación a la calidad de nuestros egresados se puede afirmar que la producción de al menos dos artículos científicos de impacto internacional junto con el documento de tesis, así como su doble defensa (examen predoctoral y doctoral) nos permiten estar a la altura de instituciones de nivel mundial; estos requisitos les permiten calificar para ingresar al Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Con cuarenta años de edad nuestro CIO se perfila para ser una institución de renombre internacional.