¿En dónde se colocan nuestros graduados?

Seguimiento de egresados

Fecha: 01 de Diciembre de 2019

Norberto Arzate | Vida estudiantil | Visto 779 veces

En el CIO se ofrecen tres programas de posgrado propios: maestría y doctorado en ciencias, y maestría en optomecatrónica. A la fecha, entre los tres programas de posgrado, se han graduado más de 545 estudiantes. Al finalizar sus estudios, los estudiantes se dan a la tarea de buscar dife-rentes opciones de trabajo. Cabe ahora la pregunta: ¿en dónde se colocan nuestros graduados? El conocer la respuesta permite dar seguimiento al camino profesional y laboral de los egresados. Con ello, es posible tener información y análisis estadísticos, que aparte de permitirnos saber dónde están, también nos permitiría conocer cómo es su desarrollo profesional, qué conocimien-tos o competencias adquiridos en las aulas les han sido útiles en el desempeño laboral, cómo están contribuyendo en sus lugares de trabajo, por ejemplo. De esta forma, sería posible tener, por un lado, una medida de la calidad de nuestros programas educativos basada en su impacto social; y por otro lado, contar con información útil para la actualización continua de nuestros programas de estudio.

Dentro de la vinculación académica, dar el seguimiento a los egresados de un programa educativo es una área de oportunidad para un proceso de mejora y actualización del mismo programa. Comenta Alexandra Zapata, coordinadora de proyectos educativos en el Instituto Mexicano para la competitividad [1]: “Si las escuelas no sienten la presión de transparentar dónde se contratan sus egresados, con qué salarios, cómo se desarrollan, en qué puestos… eso le pega a la empleabi-lidad”. Ese seguimiento a egresados permite entender qué buscan las empresas, cómo responde el mercado a los egresados, en qué áreas se debe mejorar”. En este seguimiento, tomar en cuenta las necesidades del sector productivo es un aspecto muy importante. Esto podría enfatizarse al ver el problema que señalan las empresas a la hora de contratar un recién egresado, que es que existe una brecha entre los conocimientos adquiridos durante los estudios y las demandas de los empleadores[1]. Algunas de las razones se relacionan con la falta de adquisición de habilidades que permitan a los egresados desarrollarse satisfactoriamente en su vida profesional, como pueden ser habilidades socioemocionales, de trabajo en equipo, y de competencias como resolución de problemas. Cabe ahora la reflexión institucional y pregunta a la vez: ¿debemos incorporar materias o cursos que permitan a los estudiantes adquirir habilidades y competencias como las señaladas arriba por las empresas? La respuesta pudiese ser obvia y afirmativa. Sin embargo, el implementarlas en un programa de estudios que, por tradición, se ha enfocado en ofrecer única-mente materias del campo de estudio puede ser no tan obvio y sí ser una tarea que invita a la re-flexión y concientización

El Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), en su actual marco de referencia para la evaluación y seguimiento de programas de posgrado presenciales considera entre sus criterios de evaluación los de redes de egresados y colaboración con los sectores de la sociedad[2]. En el primero de ellos, se toma en cuenta el registro de saber dónde se lleva a cabo la inserción laboral de los egresados en una actividad afín a la que los estudiantes se formaron. Para un posgrado de orientación a la investigación, la actividad laboral puede ser investigación, sector académico, productivo social o gubernamental. También, es importante saber si los egresados de programas doctorales están dentro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), pertenecen a Academias o Sociedades, participan en redes o continúan sus estudios. En el segundo criterio, de colaboración con los sectores de la sociedad, se considera si los egresados realizan o han realizado estancias posdoctorales nacionales o internacionales. De lo anterior, para el PNPC, dar seguimiento de los egresados de los programas de posgrado es muy importante, por lo que las instituciones de edu-cación superior (IES) deberán contar con mecanismos para implementar esta actividad.

En el CIO, la implementación de un mecanismo continuo de seguimiento de egresados que permita conocer en dónde están colocados, el impacto que ellos están teniendo en sus lugares de trabajo con base en su formación educativa dentro de nuestros posgrados, es una tarea que nos hemos planteado realizar a corto plazo. En un ejercicio de conocer en qué instituciones se están colocando nuestros egresados tenemos los siguientes datos de una muestra de 114 egresados, de un total de 208 graduados del programa de Doctorado en Ciencias (Óptica), que pertenecen al SNI en el presente año: 31 de ellos se encuentra trabajando en el CIO, 19 en la Universidad de Guadalajara, 5 en la Universidad de Zacatecas, 5 en el Instituto Tecnológico de León laboran 5 egresados, en otras IES se encuentran laborando un número menor a 5 de egresados en cada una de ellas. Además, algunos egresados se han colocado dentro del sector productivo en empresas como Continental, Corning y Valeo, por ejemplo.

Aunado a la pregunta ¿en dónde se colocan nuestros graduados?, considero que debe ir acompañada por la pregunta ¿a dónde queremos llevar a nuestros posgrados?

[1] “El futuro del empleo en México”, Revista Expansión, Febrero 2019.
[2] http://svrtmp.main.conacyt.mx/ConsultasPNPC/inicio.php Consultado:14/Nov/2019

Tabla 1. Número de egresados del CIO adscritos a diferentes IES de una muestra de 114 graduados y que pertenecen al SNI.