Apropiación

Social en la Ciencia

Fecha: 31 de Diciembre de 2020

CIO | Casos | Visto 932 veces

Mujer y Ciencia

Valeria Piazza

LA IMPORTANCIA DE LA FORMACIÓN DE VOCACIONES

La organización social de la ciencia tiene una forma muy piramidal, con una larga base de trabajo experimental representada por los estudiantes menos expertos y hacia arriba escalones más y más reducidos de personal con formación técnica y científica progresivamente más compleja, hasta llegar a los investigadores y profesores que tienen bajo su responsabilidad y control a mucha gente, cuyo trabajo y formación profesional coordinan. En los grandes grupos donde se trabaja en paralelo en varias líneas de investigación relacionadas, muchos estudiantes coexisten y aprenden entre sí, supervisados por estudiantes más expertos, investigadores postdoctorales o jóvenes investigadores en proceso de formar sus propios grupos independientes. Comúnmente se considera como parte de los deberes de los estudiantes de posgrado y posdocs, en su proceso formativo, ayudar a familiarizarse con metodologías y hábitos científicos en el laboratorio a los que menos experiencia tienen.

Cuando era estudiante de posgrado en Italia, y después durante mis posdoctorados en Estados Unidos y Alemania, siempre hubo alguien en los nuevos laboratorios donde llegaba que me ayudó a entender las razones de los nuevos hábitos científicos locales, de modo que yo pudiera integrar estos hábitos en mi bolsa de experiencias. Y al volverme experta, yo he tratado de facilitar la experiencia científica para los que llegaban después.

Al llegar a México como investigadora independiente estuve por primera vez en la posición de quien interactúa con muchos estudiantes en formación, en modalidades diferentes: impartiendo cursos de licenciatura y posgrado, asesorando a mis propios estudiantes y hasta teniendo un impacto en niños y jóvenes con pláticas de divulgación.

La formación de capital humano es altamente funcional en la ciencia, importante para la sociedad y enriquecedor a nivel personal. Observar la satisfacción del estudiante que domina una nueva serie de experimentos que él mismo pudo proponer, ver el brillo en los ojos de niños de primaria que pueden aterrizar conceptos básicos y divertirse con eso. Detectar, potenciar y complementar los diferentes talentos naturales de estudiantes que trabajan juntos, hasta complacerse con las preguntas difíciles que algún estudiante logra hacerte en el salón: todo esto se ha vuelto un nuevo privilegio en esta fase de la carrera, que va de la mano con el fundamental aporte científico de los estudiantes a los proyectos de investigación y al aporte que yo, como profesora, trato de dar a su formación científica y al fortalecimiento de su vocación.

Para mi el CIO corresponde al lugar donde puedo seguir desarrollando este aspecto de hacer ciencia; aquí tengo la oportunidad de aportar en la generación de conocimiento y compartir mis experiencias a través de las publicaciones y despertando en la gente el amor por el conocimiento.

Eleonor León

JEFA DEL DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN Y DIFUSIÓN
¿PARA QUÉ COMUNICAR LA CIENCIA?

Durante los últimos 14 años he escrito, pronunciado, pensado y hasta he soñado muchas veces con la palabra óptica, tuve que aprender y desaprender lo que había leído en algunos libros o lo que me habían explicado en mis clases en la escuela, todo a base de preguntas, charlas, seminarios, equivocaciones, curiosidad y la cercanía diaria con expertos, con quienes han sido mis jefas y jefes, con las incontables visitas a los laboratorios, entre las mesas holográficas, los láseres, los posters de investigaciones; cuando me preguntan en qué creo, siempre respondo que: yo creo en la ciencia y en la comunicación

La comunicación y divulgación de la ciencia se propician en varios niveles, a través de diferentes medios, con ciertos lenguajes que dependen en gran medida de a quiénes van dirigidos los mensajes: un artículo indexado, una conferencia, una observación astronómica, un congreso o una nota periodística; el reto al que me enfrento para lograrlo asertivamente, es diario y arduo, me valgo de herramientas verbales, digitales, auditivas o visuales, pero sobre todo de los resultados, las fuentes, los métodos y el impacto de lo que se hace desde este Centro, que es lo que le da sentido a mi labor. Correr con la cámara colgada en el cuello para una entrevista, encontrar la belleza a través de un microscopio electrónico de barrido o comprender por qué vemos los colores, son tan solo algunos de los regalos que el CIO me ha dado a cambio.

El área que orgullosamente represento, se integra además, por cinco talentosas personas que tengo el honor de coordinar: Annette Torres Toledo, Javier Omedes Alrich, Juvenal Guevara Hernández, Lucero Alvarado Ramírez y Raymundo Mendoza Arce; somos un equipo vocero, creativo e intérprete, al servicio del conocimiento, la tecnología y la innovación que se generan en el CIO, trabajamos con el objetivo de que el esfuerzo de su comunidad se visibilice para que la sociedad comprenda y logre apropiárselo, que le sea útil en la práctica, en sus procesos cognitivos, en su participación y responsabilidad ciudadana, combatiendo a la desinformación, que además, pueda emocionarse tanto como nosotros con los fenómenos de la naturaleza y del universo, pero sobre todo porque creemos que la equidad , la cultura y la democratización de la ciencia son claves para vivir en un México pacífico, libre y justo.



Ana karen Reyes

ESTUDIANTE DE POSGRADO, DIVULGACIÓN DE JOVEN A JOVEN

Siempre me ha parecido satisfactorio ver la sonrisa de un niño cuando descubre como se forma un arcoíris o escuchar las ideas que surgen de los jóvenes cuando les das una clase de física básica. Creo firmemente que el propósito del conocimiento es compartirlo de todas las formas en las que nos sea posible, es por eso que desde muy temprana edad he colaborado en numerosas actividades de divulgación y cabe resaltar que en el Centro de Investigaciones en Óptica A.C. las oportunidades que se ofrecen para hacer divulgación son incontables; desde conferencias, talleres y seminarios, hasta congresos internacionales donde personas con una gran trayectoria en el campo de la divulgación ofrecen su experiencia para apoyarte a concretar tus ideas.

El proyecto más grande que he tenido como estudiante del CIO ha sido pertenecer a la mesa directiva de los capítulos estudiantiles y tener la oportunidad, junto a la responsabilidad, de sugerir e implementar nuevos métodos de divulgación, permitiendo enfocarlos a los distintos sectores de la población que, nosotros como jóvenes, consideramos que no están cubiertos.

La situación de emergencia sanitaria a la que nos enfrentamos ha disminuido la cantidad de actividades presenciales que podemos hacer, pero eso no nos ha frenado para seguir haciendo divulgación. Hemos organizado charlas para estudiantes de nivel bachillerato, concursos para niños y jóvenes, conversatorios con investigadores internacionales para los miembros de nuestros capítulos e incluso talleres para mejorar nuestras habilidades de comunicación en el idioma inglés.

Las actividades virtuales no son del todo ajenas a nuestra generación, sin embargo han requerido de un esfuerzo que va más allá del trabajo, se trata de ese esfuerzo emocional que es necesario mantener para poder seguir avanzando. Durante esta crisis sanitaria hubo momentos en los que establecer horarios se volvía una labor titánica; donde los miembros del capítulo no respondían a los llamados, donde el ánimo se fue a pique, donde el estrés y la incertidumbre se apoderó de nosotros. Afortunadamente con el trabajo constante hemos sabido encontrar oportunidades de crecimiento en esta situación que es nueva para todos.

En estos meses de confinamiento algunas empresas abrieron cursos para que cualquier persona los pudiera tomar de forma gratuita, OSA y SPIE llevaron a cabo congresos con acceso abierto. Personalmente tuve la oportunidad de compartir clases con otras universidades a lo largo del país y la convivencia con grupos académicos de lugares como Venezuela, Colombia e India se vio beneficiada. De igual forma nuestras oportunidades para contactar con investigadores y líderes emergentes de empresas importantes en el ámbito de óptica y fotónica se vio potenciada. El lugar dejo de ser un problema, los costos se redujeron y aunque se extraña la interacción frente a frente, siempre hay formas de hacer amenas las conferencias virtuales. La divulgación nos enseña a dirigirnos a grupos específicos de la población, nos ayuda a mejorar nuestras habilidades de comunicación y socialización, nos sirve como punto de partida para aprender sobre el trabajo colaborativo y nos enseña a delegar responsabilidades a medida que los eventos que organizamos se vuelven más y más grandes. Es por eso que la divulgación está fuertemente relacionada con nuestro proceso de convertirnos en futuros investigadores y líderes de grupos.

La oportunidad que brinda el CIO de hacer investigación y a la par desarrollar proyectos de divulgación hace que nosotros los estudiantes tengamos una formación integral, nos ayuda a cumplir con la responsabilidad social que algunos ignoramos que tenemos, pero que es importante saber que existe, la responsabilidad de compartir el conocimiento y hacer que la ciencia sea accesible para todos.





XVII Encuentro
Participación de la Mujer en la Ciencia

VERÓNICA VÁZQUEZ · AMALIA MARTÍNEZ · MARÍA EUGENIA SÁNCHEZ · CRISTINA SOLANO

Este evento se inició en el 2004 teniendo una continuación anual, siendo la sede el Centro de Investigaciones en Óptica, A. C. en León, Guanajuato. El objetivo del Encuentro es integrar y difundir el quehacer científico y tecnológico en todos los campos de la ciencia que desempeñan actualmente las mujeres dentro de su vida profesional y que contribuyen al desarrollo económico y a la modernización de México.

Cada Encuentro se realiza en honor de una investigadora cuyo trabajo haya dejado huella en el ámbito científico, social o cultural. En esta ocasión el evento fue dedicado a la memoria de la Dra. Beatriz Ramírez de la Fuente, Historiadora Mexicana (6 de febrero de 1929-20 de junio de 2005).

Usualmente el evento se lleva a cabo en el mes de mayo de manera presencial, sin embargo en este año tuvo lugar del 21 al 25 de septiembre y en la modalidad en línea, dada la gran incertidumbre que vive nuestra sociedad debido a la pandemia del COVID-19. El comité organizador del XVII Encuentro, con el propósito de proteger en la medida de lo posible a sus valiosos participantes, se unió acatando las disposiciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud. Es por ello que el Encuentro se llevó a cabo en línea para evitar las aglomeraciones y la propagación de contagios. Tanto las conferencias invitadas como las presentaciones en formato poster se presentaron en formato oral a través de videos o mediante el uso de plataformas de videoconferencias. Se utilizó la plataforma Zoom así como Facebook del CIO y de la Mujer en la Ciencia. Participaron en el evento diez distinguidas conferencistas expertas en diferentes áreas de la ciencia (http://congresos.cio.mx/17_enc_mujer/). Se trataron interesantes temas de actualidad representados por los siguientes títulos de las conferencias: Un nuevo virus emergente: el coronavirus SARS Cov2. Situación actual y perspectivas, Sistemas inteligentes y afectivos en la educación, La física en la medicina nuclear molecular, La introducción de las nuevas tecnologías al quehacer arqueológico en México, Bioimpresión usando caos, Modelación matemática en las Ciencias Sociales, Cráneos y criminales en el México del siglo XIX, Desigualdades y políticas sociales urbanas. El caso de la Ciudad de México, Trabajo infantil en la industria de la moda en México y Una mirada más profunda a la microscopia moderna.

Por parte de los asistentes se presentaron 541 videos correspondientes a trabajos clasificados en las disciplinas de Biotecnología y Ciencias Agropecuarias (15%), Biología y Química (12%), Ciencias Sociales (8%), Físico Matemáticas y Ciencias de la Tierra (7%), Humanidades y Ciencias de la Conducta (11%), Ingenierías (24%), Medicina y Ciencias de la Salud (20%) y Divulgación Científica (3%), donde la participación de mujeres corresponde a 389 y de hombres a 152.

También se recopilaron 788 resúmenes en las memorias electrónicas del evento con número ISSN 2448-5063 y se realizó la edición del Libro Miscelánea Científica en México con 420 extensos (ISBN en trámite).

El evento fue patrocinado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV-León), el gobierno municipal de León, la Secretaría de Turismo de Guanajuato y el Hotel Terranova.

Las doctoras Cristina Solano Sosa, María Eugenia Sánchez, Gloria Verónica Vázquez García y Amalia Martínez García conforman el comité organizador quienes en conjunto con el valioso apoyo de personal del CIO culminaron este evento.