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Antecedentes

Acorde con el objetivo que el CONACYT estableció desde sus inicios, de fomentar una cultura competitiva basada en el desarrollo científico y tecnológico, enmarcando sus acciones en las políticas y   objetivos del Plan Indicativo de Ciencia y Tecnología 1976-1982, el Consejo tuteló la fundación del Centro de Investigaciones en Optica, Asociación Civil, (CIO), en la ciudad de León Gto. Dicho proceso de creación tuvo su inicio legal el 18 de Abril de 1980, en un acto protocolario en el que se levantó el acta constitutiva de la nueva institución, donde aparecen como firmantes quienes en la época eran autoridad en niveles de gobierno y dependencias oficiales: el Dr. Edmundo Flores, Director General del CONACYT, el Dr. Guillermo Soberón Acevedo, Rector de la UNAM,   el Lic. Enrique Velasco Ibarra, Gobernador Constitucional del Estado de Guanajuato y el Lic. Harold Gabriel Appetl, Presidente del Ayuntamiento Constitucional de la Ciudad de León Gto.     

La firma del acta constitutiva fue el corolario de múltiples afanes, retos, trabajo y logros previos que fueron encabezados por Dr. Daniel Malacara Hernández, primer científico mexicano en obtener un Doctorado en Optica en la Universidad de Rochester en 1965, y actual Investigador Emérito del S.N.I., quien es referencia obligada en el desarrollo de la Optica en todo el mundo. Es esa época y desde diversos encargos y puestos científicos y académicos tanto en la UNAM (en la Facultad de Ciencias primero y más adelante en el Instituto de Astronomía) y después en el INAOE (en donde colaboró en el proyecto para fundarlo a partir del antiguo Observatorio Astrofísico de Tonantzintla), trabajó convencido de la necesidad impostergable de crear en México una institución científica del más alto nivel dedicada en exclusiva al desarrollo de la Optica, rama del conocimiento que tal como fue previsto por él mismo, es actualmente pieza fundamental y base estratégica de importantes y valiosos desarrollos en ciencia y tecnología. En el esfuerzo por llevar a la realidad lo que entonces era una idea visionaria participaron desde múltiples frentes, personalidades que son ampliamente reconocidos por su trabajo académico, como el Dr. Arcadio Poveda Ricalde, quien impulsó primero la vocación científica del entonces joven estudiante Malacara, como su profesor en varios cursos en la UNAM y lo incorporó después al Instituto de Astronomía, siendo además su tutor de tesis de la licenciatura en física y alentando y apoyando sus posteriores pasos en el INAOE y en la fundación del CIO. Igualmente recibió apoyo en muchas etapas de su desarrollo profesional de parte del Dr. Guillermo Haro Barraza quien en su momento lo incluyó en el ya mencionado proyecto de transformación del Observatorio Astrofísico en Instituto Nacional y más adelante lo alentó en la constitución del CIO. Similar importancia tuvieron además los titulares de los niveles de gobierno estatal y municipal que ocupaban los cargos en el periodo previo al de   quienes firmaron el acta constitutiva, pues fueron los primeros los que acogieron la idea, alentaron el impulso y otorgaron las facilidades necesarias, nunca sencillas ni desdeñables, para que la fundación del CIO llegara a buen término en el estado de Guanajuato y en la ciudad de León más concretamente, en un escenario que tuvo como ingredientes adicionales la oferta y competencia de otros estados de la república para recibir al CIO, en el marco de descentralización impulsada fuertemente en ese momento por el gobierno federal. Esas personas que con sus decisiones y apoyo concretaron el destino del Centro fueron el Lic. Luis H. Ducoing Gamba como titular del gobierno del estado y el C. Roberto Plascencia Saldaña como máxima autoridad del Consejo Municipal que regía a la ciudad de León en la época en que el CIO se gestaba.

Así, en abril de 1980 el CIO se funda en León e inicia labores en un piso rentado de un edificio del primer cuadro de la ciudad con un 1 investigador y 3 técnicos (el propio Dr. Malacara, el entonces M.C. Arquímedes Morales Romero y los Ingenieros José Castro Villicaña y Carlos Javier Martínez Castro, comisionados todos por la UNAM), desarrollando investigación en el área de la instrumentación óptica, fundamentalmente en el área de telescopios astronómicos y superficies ópticas. Se dieron también los primeros pasos para hacer crecer el número de su personal y las áreas de trabajo (que era una de las más urgentes necesidades para crecer y consolidarse, pues había sido ésta también una de las condiciones impuestas por el Consejo y la Universidad Nacional para apoyar el traslado del proyecto a Guanajuato) y lo que es más importante, se inició la divulgación de temas científicos y de la óptica en las instituciones educativas de nivel medio y superior que existían en esa época, impartiendo cursos en diferentes carreras y dirigiendo tesis con temáticas científicas, tanto en instituciones de la ciudad como en la región central del país.

Es por lo anterior que en el mismo año que el CONACYT celebra su aniversario 35, el CIO festeja a su vez los 25 años de su fundación, periodo en el que ha llegado a consolidarse como una de las instituciones más importantes en su área en todo el mundo. Conviene además señalar que en el ámbito nacional se ha operado siempre dentro del marco de las políticas que para el fomento de la ciencia y la tecnología se han establecido en el gobierno federal e implementadas por el propio Consejo, colocándose siempre a la vanguardia en la aplicación de las políticas mismas y de su traducción a resultados concretos, lo que refleja la capacidad del CIO para responder a las necesidades del entorno nacional e internacional.   De esta forma es posible hacer un muy breve resumen de su historia señalando que cuatro investigadores han tenido a su cargo la dirección general del Centro, encabezando cada uno de ellos diferentes etapas en la vida del CIO, que pueden esquematizarse de esta manera:  

Consolidación

En el mes de septiembre de 1980 en la primera reunión de Organo de Gobierno del CIO se entrega el nombramiento del Director General al mismo Dr. Daniel Malacara Hernández, cargo que desempeña hasta a 1989. A él correspondió la tarea de consolidar uno de los primeros y más exitosos proyectos para crear instituciones científicas fuera del Distrito Federal, lo que hasta entonces había sido la tónica del desarrollo científico en el país. Fue durante su gestión cuando se pusieron las bases para un desarrollo sustentado en el trabajo científico de calidad. En un primer momento se enfocaron los esfuerzos para incorporar investigadores jóvenes provenientes de universidades nacionales y se crearon las condiciones para que los mismos salieran a realizar doctorado en instituciones del extranjero, para reintegrarse después y fortalecer la planta científica. En 1983 el CIO se traslada al primer edificio de sus instalaciones definitivas en un terrerno donado por el municipio y con un edificio inicial construido por el gobierno del estado. En esta época se crearon también los primeros programas académicos propios: la maestría en ciencias en óptica (1984) y el doctorado en ciencias en óptica (1987), apoyadas por la Universidad de Guanajuato, que expidió los títulos profesionales de quienes ingresaron a estudiar entre 1984 y 1999. Resulta interesante notar que desde su fundación y como resultado de su trabajo científico y tecnológico, al CIO se le empezó a reconocer primero en el extranjero, después en el país y finalmente en la propia ciudad y su región de influencia, donde hasta épocas más recientes se ha incrementado el trabajo para hacer difusión de logros y resultados. Esa parte de la historia del CIO se enmarcó en el Plan Indicativo de Ciencia y Tecnología 1976-1982 establecido por el gobierno federal e instrumentado por el CONACYT, plan que hacía énfasis en la búsqueda del desarrollo científico, la autonomía cultural y la autodeterminación tecnológica señalando como líneas prioritarias la consolidación de las acciones de investigación, la creación de infraestructura y la formación de recursos humanos. En su momento, el Plan Nacional de Desarrollo Tecnológico y Científico 1984-1988 estableció además de los objetivos previos, los primeros pasos para fomentar la vinculación con el entorno productivo nacional.        

De 1989 a 1997 el hoy Dr. Arquímedes Morales Romero ejerce la dirección general y diversifica las áreas y grupos de investigación, promueve la incorporación significativa de investigadores extranjeros y da los primeros pasos para conformar equipos que trabajen en el desarrollo de tecnología aplicada, proyecto que tuvo como primer paso la consolidación de grupos fuertes de investigación tanto en la Dirección de Investigación misma como en la entonces Dirección de Desarrollo Tecnológico y Optica Aplicada. En el plano académico, consolida la calidad de la maestría y el doctorado del CIO y logra su inscripción en el actualmente denominado "Padrón Nacional de Posgrado" del CONACYT. Desarrolla los primeros pasos de colaboración con otros centros CONACYT por una parte, y con el Instituto de Física de la Universidad de Guanajuato por otra, a fin de crear los programas académicos del Posgrado Interinstitucional en Ciencia y Tecnología (PICYT) que actualmente imparte maestría y doctorado en 7 centros del CONACYT en Centros de los estados de Guanajuato, Querétaro, Jalisco y Coahuila, así como el programa de Licenciatura en Física e Ingeniería Física que tiene su sede en el IFUG de la ciudad de León. Bajo la dirección del Dr. Morales el Centro participó en los trabajos de diseño y planeación curricular   de ambos programas, que empezaron a impartirse formalmente a partir de 1998. Debe además señalarse como punto relevante de esta gestión el buen éxito del proyecto que, tendiente a fortalecer la presencia regional del Centro, en 1996 tuvo como resultado la creación de la   Unidad del CIO en la ciudad de Aguascalientes, acción que sentó las bases para que internamente se definieran de nueva cuenta las áreas de responsabilidad y se reagruparan en la Dirección de Investigación todos los grupos afines y se reorganizara la Dirección de Vinculación y Desarrollo Tecnológico. Todos estas acciones, su justificación, puesta en marcha, objetivos, logros y evaluación se realizaron a la luz de las directrices emanadas primero de los instrumentos rectores ya mencionados así como de los sucesivos Planes Nacionales de Desarrollo que guiaron el trabajo científico y tecnológico y su inserción con el sector productivo en el periodo de 1988 al año 2000.

De 1997 a 2002 el Dr. Luis Efraín Regalado dirige al CIO y consolida la planta científica a través de la incorporación de investigadores nacionales e internacionales. Dentro de estas acciones de creación y fortalecimiento de   grupos y equipos de trabajo, fomentó la política de organización departamental en el área de investigación y la de incorporar investigadores egresados de la propia institución después de haber cumplido de manera relevante con estancias posdoctorales en el extranjero. Acorde con las políticas nacionales que en esa época empezaron a tomar vigor, alentó la orientación de los proyectos de investigación en el marco de las convocatorias para atender necesidades de desarrollo nacionales y regionales Implementó sistemas de gestión y dirección institucional basados en modelos de calidad y puso en marcha sistemas de certificación de calidad de las tareas y objetivos de las diferentes áreas del CIO, entre otras a los talleres y laboratorios del área de aplicaciones tecnológicas, como en los   laboratorios de metrología dimensional y el de colorimetría, y en áreas de servicio especializado como la biblioteca de la institución. En el plano académico estableció las condiciones para que los egresados del CIO recibieran sus grados académicos ya no de la Universidad de Guanajuato, con la que por otra parte se mantiene una sólida y estrecha colaboración, sino del propio Centro en una primera etapa a través de la SEP y más adelante del propio CIO en su carácter de Centro Público de Investigación. En este periodo y su traslape al momento actual, privan las directrices emanadas del nuevo enfoque normativo aplicable a ciencia y tecnología, derivadas de la Ley de Fomento a la Investigación Científica y Tecnológica   (1999), el Programa Especial de Ciencia y Tecnología   y la Ley de Ciencia y Tecnología del año 2002 y a su traducción en cambios en la concepción, objetivos, metas y estructura operativa del CONACYT.   

Es en este marco que en noviembre de 2002 el Dr. Fernando Mendoza Santoyo asume el reto de incrementar la productividad del CIO y llevarla hasta niveles internacionales de calidad en todas sus áreas, pues este reconocimiento mundial ya se tiene para su labor científica de vanguardia, sustentada por una parte en la cantidad de productos de investigación que se generan (artículos, publicaciones, congresos, etc.) así como en la calidad de los mismos (impacto y reconocimiento internacional, entre otros elementos). En el ámbito del trabajo científico dirige a éste para que en el marco del Programa Especial de Ciencia y Tecnología se impulsen las áreas estratégicas del conocimiento, se atiendan las necesidades que en materia de desarrollo científico, académico, tecnológico y social presenta el país, la región y el estado, sin desatender sino incentivando, la vocación del Centro para cultivar la ciencia básica. Dentro de las acciones de colaboración internacional   ha iniciado un proyecto con la Universidad de Arizona para crear un centro binacional de óptica. En el plano académico ha establecido el compromiso para obtener el nivel de Competencia Internacional, la más alta categoría del "Padrón de Posgrados" del CONACYT, considerando como parte medular de esta estrategia el fortalecer los mecanismos de promoción y captación de alumnos, la modificación curricular de los programas propios, con el objetivo de satisfacer en tiempo y forma los criterios de productividad y eficiencia terminal propia de los programas de alta calidad, así como hacer acopio de información operativa del desempeño laboral en ámbitos científicos y académicos de sus egresados, a través de programas y acciones para el seguimiento formal de los mismos. En el área del desarrollo tecnológico ha implementado acciones que tendrán por resultado el acercamiento al sector productivo y social para la aplicación de la óptica en la solución de problemas de relevancia regional y nacional. Es oportuno mencionar que las actividades   sustantivas del Centro generan resultados que se miden contra indicadores y metas previamente establecidos, mismos que son revisados en su momento por los diferentes órganos   de evaluación internos y externos, fundamentalmente el Organo de Gobierno en el marco del Convenio de Desempeño CIO-CONACYT. En estos procesos de evaluación   el Centro ha obtenido permanentemente resultados altamente positivos, siendo notorio que durante la actual administración   se han incrementado sustantivamente la cantidad y la calidad de los logros alcanzados y con ellos la calificación que ha merecido el trabajo de la institución y de sus integrantes.

Logros

Actualmente el Centro de Investigaciones en Optica A.C. se define como Centro Público de Investigación, con la misión de llevar a cabo investigación básica y aplicada en Optica, la formación de recursos humanos de alto nivel en el este mismo campo del conocimiento, así como al fomento de la cultura científica en la sociedad, con la misión además de ser un Centro de Investigación de excelencia, con liderazgo nacional y reconocimiento internacional creciente en el campo de la óptica, ocupando un lugar central en el desarrollo de la ciencia y la tecnología en nuestro país.

 

 

 

 

 

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